La Semana Santa es sin duda, una de las mejores fechas para los hosteleros de nuestra provincia, especialmente para los que se encuentran en la zona rural. La mejor prueba de ello, son las cifras que se arrojan desde la Asociación Provincial de Empresarios de la Hostelería de Albacete, a través de su responsable de turismo Pascual Conde.
'Esperamos unas cifras que van a rozar el cien por cien en lo que se refiere a turismo rural, especialmente en zonas de la Sierra del Segura y la de Alcaraz o en localidades emblemáticas como Alcalá del Júcar, donde desde hace días las reservas superan el 90 por ciento. En la sierra hay localidades que tienen mucho tirón como Riópar, Nerpio, Yeste, Letur y Alcaraz'.
Además de estos lugares que siempre han concentrado la mayor parte del turismo de la provincia, existen nuevos destinos, que están consiguiendo afianzarse gracias a su apuesta por la calidad. 'Hay pequeñas localidades como Villaverde de Guadalimar, donde hay un sitio muy concreto, con ocupación plena. Villalgordo del Júcar o Férez, son sitios nuevos en los que se ha hecho una apuesta clara por el turismo de calidad y eso ha propiciado que siempre se tenga una buena ocupación, cercana al cien por cien, casi todos los fines de semana. Son casas que tienen la máxima calificación, la Q de calidad y las 3 Espigas'.
Esta altísima ocupación también es muy similar en localidades como Chinchilla o Alcalá del Júcar. 'No están en la sierra, pero siempre registran un gran número de visitantes, aunque siempre queda algo sin ocupar, porque hay establecimientos que no se conocen'.
Lejos de la paz y la tranquilidad que ofrecen la naturaleza y los balnearios de nuestra provincia, existe otro tipo de turismo que atrae a multitud de personas. Se trata del religioso, que con la belleza de sus desfiles procesionales y el sentir de los nazarenos de nuestra provincia, se ha convertido en un gran atractivo turístico. La mejor prueba de ello son localidades como Hellín y Tobarra.
En este sentido, Pascual Conde in dicaba que 'estas localidades, gracias a su Semana Santa suelen registrar una ocupación del cien por cien, que lógicamente supone la mayor concentración de visitantes de todo el año. Tobarra y Hellín presentan un turismo diferente al de las localidades de la sierra, porque además del visitante corriente, cuentan también con la llegada de familiares y amigos, que contribuyen a llenar hoteles y casas rurales y la de antiguos residentes, que se vieron obligados a emigrar hace años a otras provincias con el fin de ganarse la vida'.
Aunque la mayor parte de las localidades de la provincia no son capaces de captar a muchos turistas con su Semana Santa, el tirón de Tobarra y Hellín, hace que muchas localidades vecinas se beneficien de los turistas que quedan sin alojamiento, circunstancia que este año podría darse más que nunca, debido a la declaración de la Semana Santa de Hellín, como de Interés Turístico Internacional. 'Para Hellín va a ser un revulsivo, porque al ser internacional va a contar con un elemento diferenciador.
Además se da por supuesto que esa declaración lleva implícita una publicidad'. Otra de las localidades que también destaca por su turismo religioso es Chinchilla, aunque en este caso le perjudica su cercanía con Albacete, porque esto hace que el número de pernoctaciones sea menor.
(Fuente: www.terra.es)